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Misión

Lo mismo que el cuerpo es uno y tiene muchos miembros, y todos los miembros del cuerpo, a pesar de ser muchos, son un solo cuerpo, así es también Cristo.
(1Co 12,12)

«Ser asociación es precisamente una manera para expresar este deseo de vivir y de creer juntos.»
(Papa Francisco)

Para manifestar mejor la comunión de la Iglesia y para que la misión sea más eficaz, la Acción Católica General invita a los laicos de todas las edades a participar activamente de la vida de la asociación.
Los laicos de Acción Católica, al ser -junto a sus pastores- responsables de la misión de la Iglesia, llevan a cabo la pastoral parroquial y dan continuidad y estabilidad a la actividad misionera de sus comunidades.

¿Cómo se organiza la Acción Católica?

La Acción Católica se organiza en tres sectores (adultos, jóvenes y niños) y en tres niveles (parroquial, diocesano y general). Los miembros asociados de la Acción Católica son los que se comprometen con el fin evangelizador de la Iglesia de una manera estable y organizada.

¿Por qué asociarse?

Porque el Señor llama a los laicos a la tarea apostólica y la Acción Católica se articula como un instrumento eficaz para la evangelización de las personas, las familias, las parroquias y la sociedad.
Gracias a esta tarea apostólica, los laicos ayudan a crecer en la fe y en la caridad a las personas de las parroquias y de los barrios sin otro plan evangelizador distinto al del párroco y el obispo.

¿Cómo asociarse?

Un miembro de un grupo, equipo o comunidad de vida se asocia a Acción Católica cuando, tras un periodo de discernimiento, se compromete a vivir como un discípulo misionero y se hace corresponsable con el sostenimiento de la asociación.

«Las asociaciones laicales, son una fuente para la Iglesia, con su proyección en los diversos ambientes y sectores de la vida social.» (Papa Francisco)