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Discipulado

Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Mt 28,19)

"La Acción Católica se ha convertido con el tiempo en camino de fe para muchas generaciones, vocación a la santidad para muchísimas personas: niños, jóvenes y adultos que se han convertido en discípulos de Jesús, y por ello, han tratado de vivir como testigos alegres de su amor en el mundo."
(Papa Francisco)

Para Tanto si llegan a través de una herramienta de primer anuncio o de cualquier otra forma, la Acción Católica General ofrece a los laicos de las parroquias vivir un itinerario de fe en equipos de vida a través de la formación, la oración y la misión.

¿Qué es un discipulado?

El discipulado es el proceso por el cual el bautizado va conformándose con el Señor; el bautizado se va haciendo discípulo a través de la celebración de los sacramentos, la oración, la formación y la misión, de manera que va madurando en todos los aspectos de la vida cristiana.

¿Cómo vivir un discipulado?

La Acción Católica General ofrece varios itinerarios para adultos, jóvenes y niños que cada grupo debe escoger en función de su edad y vivencia de la fe.
Cada grupo establece en el mes días más centrados en el conocimiento de la fe, otros en la oración comunitaria y la celebración de la fe y otros, en la formación para la vida en Cristo.

Cada grupo, equipo o comunidad vive inserto en una comunidad parroquial, donde celebra la Eucaristía dominical, participa de las actividades parroquiales y se pone a disposición de la comunidad para servir en su misión.

¿Cómo se acompaña este discipulado?

El párroco es el consiliario natural de los grupos de Acción Católica, cuidando de la fe de los miembros e integrando su experiencia en la vida de la parroquia. Para su acompañamiento, el grupo cuenta con alguien con más experiencia que comparte su vida en ese mismo grupo.

Además, los grupos, equipos o comunidades de vida están invitados a compartir su experiencia de fe con otros grupos, equipos o comunidades de la diócesis, a través de las coordinadoras de adultos, jóvenes y niños de la Asociación. Esta pequeña estructura facilita también la realización de actividades a nivel diocesano y ofrece su disponibilidad al obispo para llevar a cabo su misión.

¿Qué es un grupo de vida?

Un grupo de vida parroquial es un grupo estable de cristianos laicos que se reúnen periódicamente para compartir la vida, crecer en la fe, formarse, orar y celebrar juntos, y aprender a vivir el Evangelio en su día a día. Su finalidad no es solamente reunirse para aprender cosas sobre Jesús, sino crecer como discípulos misioneros y llevar su mensaje a los demás.

La propuesta de la Acción Católica General se apoya en tres dimensiones que se complementan:

  1. Conocer
    Profundizar en la fe cristiana a través del Evangelio, el Catecismo y las enseñanzas de la Iglesia. Comprender mejor quién es Jesús y qué significa ser cristiano. 
  2. Orar y celebrar
    Dedicar tiempo a la oración, compartir la fe, celebrar la vida cristiana y descubrir la presencia de Dios en la propia historia.
  3. Vivir
    Revisar la propia vida a la luz del Evangelio y llevarlo a la práctica en la familia, el trabajo, las relaciones personales, la parroquia y la sociedad.

Estas tres dimensiones —conocer, orar-celebrar y vivir— forman parte del proceso formativo de la ACG.

¿Cómo funciona en la práctica?

Un grupo de vida suele tener estas características:

  • Es estable: sus integrantes comparten un camino de fe a lo largo del tiempo, no solo reuniones puntuales.
  • Es comunitario: sus miembros se escuchan, comparten sus experiencias y se ayudan mutuamente a crecer.
  • Es formativo: sigue un itinerario de formación cristiana adecuado a la edad y al proceso de sus integrantes.
  • Está unido a la parroquia: no funciona como un grupo aislado, sino que participa de la vida de la comunidad parroquial.
  • Tiene una dimensión misionera: anima a vivir y anunciar el Evangelio tanto dentro como fuera de la parroquia.

¿Es lo mismo que un grupo de catequesis o de trabajo parroquial?

No exactamente. Cada uno tiene una finalidad principal distinta:
Grupo de catequesis: Acompañar un proceso concreto de iniciación o formación cristiana.
Grupo de trabajo parroquial: Desarrollar una tarea: liturgia, Cáritas, acogida, coro, catequesis, etc.
Grupo de vida:  Ayudar a sus miembros a madurar en la fe y vivir como cristianos en todos los ámbitos de su vida.

Una persona puede ser catequista, colaborar en Cáritas o participar en el coro y, además, pertenecer a un grupo de vida. De hecho, la ACG propone que quienes acompañan a niños y jóvenes también cuiden su propia formación y vivencia de la fe.

En definitiva
Un grupo de vida es un lugar donde un cristiano no solo se prepara para realizar actividades en la parroquia, sino que cuida su relación con Jesucristo, comparte el camino con otros creyentes y se prepara para ser testigo del Evangelio en su vida cotidiana.
La idea fundamental es esta: no se trata únicamente de hacer cosas por la parroquia, sino de crecer como cristiano para vivir la misión de Jesús en el mundo.

«La adhesión a la Acción Católica significaba participación personal, vital y dinámica en la misma misión salvífica de la Iglesia.» (San Juan Pablo II)